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La Educación Musical en Infantil

María Rubido Ramos
Maestra en Educación Infantil
En la escuela tradicional lo más que se llegaba a hacer con respecto a la Educación Musical era que los niños aprendieran algunas canciones infantiles y la audición de obras musicales clásicas. Sin embargo, debido a la gran importancia de la educación musical para el desarrollo integral del niño debería ser tratada con mayor atención.
A lo largo de la educación Infantil es necesario generar contextos y situaciones adecuadas de juego, expresión y comunicación que permitan el uso de los elementos de la información sonora recibida, así como los sentimientos, sensaciones y vivencias personales. Como vías de expresión hay tres medios esenciales: la voz, el cuerpo y los instrumentos.
Según Bernal Vázquez y Calvo Niño (2000), las condiciones musicales que debe poseer el especialista en Educación Infantil son las siguientes:
-Actitud o predisposición positiva hacia la educación musical. Ha de estar convencido de la importancia que la música tiene en la vida del hombre y como ha acompañado sus momentos más significativos.
-Aptitudes musicales: oído musical, buena voz, sentido rítmico, imaginación creadora, musicalidad...
-Conocimientos musicales: nociones elementales y prácticas de ritmo, melodía, armonía y forma musical. Conocimiento y destreza de los instrumentos musicales escolares, además de conocer los diferentes sistemas o metodologías musicales.
-Preparación psicopedagógica que le habilite para llevar a cabo la enseñanza de la música. La música es una forma de expresión y comunicación artística, capaz de potenciar actividades creativas.

El maestro ha de conocer la poderosa atracción que ejerce la música en sus alumnos, sus características como eje motivador y globalizador, así como su contribución tanto al desarrollo afectivo como al intelectual, a la vez que favorece la adquisición de otros aprendizajes en la etapa infantil.
Existen tres objetivos que se irán desarrollando a lo largo de esta etapa y de las posteriores:
-Educar la sensibilidad.
-Desarrollar las capacidades y las cualidades musicales del niño de manera vivencial introduciéndolo en el proceso de hacer y escuchar música.
-Educar el oído, la voz y el ritmo.
En la Etapa de Educación Infantil es interesante que las actividades sean lo más variadas posibles –desde las más ruidosas a las más calmadas-, y que no tengan una duración excesiva, ya que la atención intensa que puede tener un niño de estas edades es muy limitada. Los pilares básicos musicales en esta etapa, que constituyen el referente para los aspectos y actividades a desarrollar son:
1. El sonido, el ruido y el silencio.
2. Las cualidades del sonido.
3. El ritmo.
4. La voz y la canción.
5. El movimiento y el gesto.
Existen multitud de libros en el mercado que recogen innumerables actividades y juegos para desarrollar en el aula. Sería imposible recoger en esta exposición la gran variedad que existe al respecto, además en este punto entra en juego la imaginación y creatividad del educador, para adaptarlas a sus alumnos y a su clase, reinventándolas o creando nuevas.
Para concluir quiero reflejar a modo de breve reflexión, dos aspectos importantes en nuestro trabajo con respecto al arte musical:
- El primero tiene que ver con las orientaciones y ayudas que ofrecen los métodos activos musicales, en la práctica y enseñanza musical con los más pequeños: Dalcroze, Orff, Kodaly, Ward, Willems, Suzuki o Schafer, entre otros. Todos han modificado los sistemas tradicionales de enseñanza y destacan la significación de poner al niño en contacto con la música viva y real. El objetivo de todos es despertar y desarrollar en los pequeños la capacidad para comprender y expresarse a través del lenguaje musical, aunque cada cual, parte o incide en algún elemento musical concreto.
- El segundo aspecto atañe a los alumnos que muestran una especial timidez en su carácter. Muchas actividades pueden ser “duras” para ellos, e incluso no participarán si las tienen que realizar solos. Sin embargo, en la mayoría de los casos y si el maestro encauza bien los juegos y su papel en el grupo, le posibilitará usar un lenguaje que le permita expresarse, sin necesidad de usar palabras.
BIBLIOGRAFÍA:
ALSINA, P. (1997). El área de educación musical. Propuestas para aplicar en el aula. Ed. Graó, Barcelona.
BERNAL VÁZQUEZ, J., y CALVO NIÑO, Mª L. (2000). Didáctica de la música. La expresión musical en la educación infantil. Ed. Aljibe, Málaga.
HEMSY DE GAINZA, V. (1964). La iniciación musical en el niño. Ed. Ricordi, Buenos Aires
KREUSCH, D. (1982). La música en la Educación Preescolar. Ed. Anaya, Madrid.
VVAA (2002). Folklore musical infantil. Ed. Akal, Madrid.
Imagen extraída de: http://sanjosezamora.com
Asociación Educativa Cultural Musicrearte